Romeo and Juliet
La verdad es que, por desgracia o fortuna, no he leído a Shakespeare. Puede que sea un reto literario para el curso que viene. En realidad no viene al caso, sino que escribía para hacer un homenaje y sacar una reflexión de la canción de Dire Straits, ''Romeo and Juliet'', que no es otra cosa que una hermosa canción de amor, un bello poema. Presenta a un Romeo que canta una serenata deprimente en la oscuridad de la calle, y, que, cuando encuentra una farola cerca de la ventana de su amada, sale a la luz, y le dice: ''Tú y yo, ¿qué te parece?''. El pobre Romeo es un desventurado, en vez del noble de la obra de Shakespeare, y Julieta es una niña que vende su amor ''por unas cadenas de oro''.
Claramente, como dice Dylan, las cosas han cambiado. Igual que Romeo y Julieta ya no son los de antes, el amor ha dejado de ser una bella historia en la que un hombre y una mujer enlazan sus vidas hasta la muerte. Ahora no tiene por qué ser un hombre y una mujer, y no tiene por qué ser hasta la muerte, habiéndose convertido en un juego, en una 'aventura' que acaba con un simple 'adios'. Es realmente una pena, y, aunque acaba mal, prefiero la antigua historia de Romeo y Julieta, en la que por amor se llega hasta el final, hasta la última circunstancia.