viernes, 31 de mayo de 2013

¡No a todo!


Hoy día la gente protesta. Basta que alguien haga algo, para que alguien proteste. Y no se piense el lector que algún caso queda eximido de este aforismo. Siempre, siempre, siempre hay alguien que protesta. Si no es por una cosa es por otra, y si no es por esa, será por la otra. Y si hablamos de personas... Nadie es alabado por la totalidad de su público. No se puede ser perfecto. Nada gusta a todo el mundo, y menos en esta sociedad nuestra, a cuyos individuos se les ha dado la potestad de expresar su disgusto.
El pensamiento que quería dirigiros a vosotros, habitantes del mundo (aunque tengo serias dudas acerca del mapa que blogger me dispensa donde aparecen los países de procedencia de las visitas a mi blog...), es que, aunque no todo el mundo protesta a todas horas, siempre parece que en las calles se encuentra una oposición a todo lo que se establece, constantemente oímos el 'no' en los labios del mundo. Hay gente que se dedica a quejarse, e incluso le pagan, y sustanciosamente por ello. No diré nombres.
Así pues, lo que se deriva de todo ello es que, si echamos un vistazo en cualquier momento a nuestra sociedad, nos damos cuenta de que la tónica es un tajante 'no a todo'.
Es un consuelo esto si piensas que algún día serás un personaje público, y tuviste en algún momento la ingenua, romántica y absurdísima idea de que nadie te criticaría. Pero, escúchame: si no te entienden, explícaselo. Si no quieren entender, olvídalos.

viernes, 24 de mayo de 2013

Dylan cumple 72.


En ciertos campos de la existencia humana, ha habido personas cuya actividad fue vital para el desarrollo de dicho campo. Así, y aunque yo no tengo ni pajolera idea de física, parece claro que, sin Albert Einstein, posiblemente aún no tendría nadie ni idea de que 'e' es igual a 'mc' al cuadrado (que no sé lo que significa ni 'e', ni 'm' ni 'c' ni nada, pero bueno supongo que se entiende); y el Imperio Romano posiblemente nunca habría crecido como creció sin la figura de Julio César, que, todo sea dicho, se embarcó en la guerra de las Galias para conseguir pasta.
Pues bien, en el campo de la música 'rock', muy posiblemente poco se habría conseguido sin la figura de Bob Dylan. Él, y él solo, se atrevió a contrariar a toda una audiencia para tocar lo que quiso, soportando abucheos y que le llamaran traidor ('Judas', le dijeron). Pero hizo avanzar al 'rock' a un género nuevo, que mezclaba canciones protesta, guitarras acústicas con guitarras eléctricas de furiosos 'solos' de 'blues' y 'rock and roll'. Sólo una personalidad obstinada, con una mentalidad clara es capaz de contrariar a todo el mundo, y él lo hizo. Sólo una persona inconformista podía guiar las protestas sin complejos contra la sociedad americana de los 60, y él lo hizo. Sólo una persona podía aparecer en el festival 'folk' de Woodstock con una batería, un grupo de 'rock' y varias guitarras eléctricas, y él lo hizo.
Un mito, una leyenda, un gigante del siglo XX, un guía de toda una generación, un canalizador de las revoluciones juveniles, un hombre sin estudios universitarios cuya poesía es estudiada en las universidades americanas, un controvertido, polémico, un profeta. Dylan.
Hoy cumple 72 años, ¡que sean muchos más! Le dedico estas letras, de su canción 'Bob Dylan's Dream':


With haunted hearts through the heat and cold
We never thought we could ever get old
We thought we could sit forever in fun
But our chances really was a million to one

Que, traducido, vendría a significar: con los corazones encantados a través del calor y el frío/ nunca pensamos que podríamos hacernos viejos/ creíamos que podíamos sentarnos siempre divirtiéndonos/ pero nuestras oportunidades realmente era de un millón contra una.

¡Viva Dylan!

miércoles, 15 de mayo de 2013

Genios, con o sin público.


Como no se me ocurría nada sobre lo que hacer escribir a mi pluma cibernética, he decidido reflexionar un poquillo sobre el texto que me han puesto hoy en el examen de valenciano (por cierto, con la nueva herramienta que he instalado en el blog podéis traducirlo al idioma que os dé la gana, y con una traducción bastante fiable).
Resulta que hablaba de que escritores como el que os pongo en la foto, Salvador Espriu, después de haber sido ampliamente reconocidos en vida, llega el aniversario de su muerte y los encargados de hacer presente el recuerdo de su vida y de su obra, no hacen nada por mantenerlo vivo, aún cuando puede que ellos mismos fueran los que exaltaran su figura cuando el escritor vivía. Me ha recordado, y así lo he puesto en mi examen, la vida de figuras del arte como el pintor Domenico Theotocopoulos, más conocido como El Greco, artista con gran fama durante su vida, pero con tres siglos de silencio después, hasta que en el XX alguien se encargó de desenterrarlo.
Con las grandes figuras del arte suele pasar algo parecido. Siempre gozan de gran fama después de haber sido rechazados y marginados (tal es el caso de Van Gogh), o viceversa, gozan de gran fama en vida, para ser condenados al olvido por las generaciones posteriores. No sé, es algo que suele ocurrir. Por ejemplo, se me ocurre el caso de Miguel de Cervantes, que escribió cierto libro titulado 'El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha' desde la prisión en la que pasó cinco años. Únicamente creo poder eximir de alguno de estos casos al genio de Miguel Ángel Buonarroti, aunque desconozco cuál fue la aceptación de su figura en los siglos posteriores a su muerte.
Los genios, por ser incomprendidos en vida, no dejan de ser genios. La aceptación de que gocen, en vida o en el otro barrio, realmente no suma nada a la magnificencia de su obra, ¿qué pensáis?

jueves, 9 de mayo de 2013

De re fumatoria.


Me encuentro en este instante en un estado de cansancio bastante mejorable, así que espero que nadie me critique desde los escaños con nombre y sin cara de Internet por lo que escriba a continuación. Se trata de una idea interesante. Veamos.
Una cosa que me gustaría hacer algún día es fumar en pipa. Conozco a uno que lo hace de vez en cuando, y siempre le digo: 'eh, algún día tenemos que fumar, ¿no?' El problema es que si buscas huir de lo perjudicial del tabaco, no lo consigues, pues tiene otros inconvenientes para la salud. Y este es el pensamiento que quiero dirigir a mis lectores, -miles o ninguno-: todo en esta vida da cáncer. Es, claramente, una reducción reduccionista de las reducciones, pero, piénsalo por un momento, ¿cuántos miles de cosas dan cáncer, o son perjudiciales para la salud en este mundo o están bajo sospecha de provocarlo o de serlo, y dicha sospecha nos quasiobliga a dejar de hacer dichas cosas? Si tuviéramos que evitar todas las cosas perjudiciales nos moriríamos. 
Más vale, creo yo, disfrutar con moderación de los vicios que uno tenga o quiera tener, que no estar constantemente preocupado por el mal que acecha. Disfruta de la vida, y tómatela a veces un poco en broma. 
Cambiemos el mundo.

viernes, 19 de abril de 2013

Grandes Problemas.


Os voy a hacer partícipes de un hecho memorable.
Hace casi dos meses que no hablo de música, y pienso que hoy es el momento de hacerlo. Algunos dirán que qué pena, que podría haber tocado un tema más profundo. Pues difícilmente podría haberlo hecho, porque es en el arte (la música lo es) donde los hombres encontramos de manera más accesible la belleza.
Es complicado determinar qué música es más bella y qué música no lo es, porque cada persona tiene su gusto. No pienso meterme en el berenjenal que es determinar la belleza de cada canción, entre otras cosas porque no es mesurable, o al menos no fácilmente, o al menos no por una persona tan inexperta en este campo como el escritor de estas líneas. Eso (paréntesis) me lleva también a comentar mi opinión de que la belleza no tiene por qué ser cautiva de las reglas matemáticas, no debe (en mi opinión) estar obligada a cumplir reglas que hagan que tenga por narices ocho sílabas un verso, cuatro tiempos un compás, o veinte estrofas un poema. No encerremos el arte en la cárcel de la geometría. Esta pequeña reflexión me viene a propósito del importante hecho del que, al principio de estas líneas, os anunciaba que quería haceros sabedores. Este hecho es, ni más ni menos, que hoy voy a ver, bien acompañado, un concierto memorable del mítico grupo, Dire Strait, como es el que realizaron en el Hammersmith Odeon de Londres en 1983. Este conjunto es encabezado por el último de los héroes de la guitarra del siglo XX: Mark Knopfler, una persona que, con sus dedos, roza aquí la perfección.
Os pongo bajo estas palabras la canción que me parece resumen de este concierto. Disfrutad de la belleza.

jueves, 11 de abril de 2013

¿Progreso?

Os escribo hoy para comentaros un pensamiento que ronda por mis neuronas últimamente. Alguien mientras comía hoy ha dicho, como de pasada, que la sociedad está en progreso. Sobre esto tiene que ver.
Está comúnmente aceptado por la sociedad, esta en la que nos ha tocado vivir, que, conforme pasa el tiempo, avanzamos progresivamente en todos los campos.  Explicaré ahora mi ligera discrepancia con esta afirmación, hablando de dos áreas de progreso, a cual más importante. Primero, quiero dejar claro que, evidentemente, el progreso existe, y estoy a favor de él, y la ciencia ha conquistado conocimientos maravillosos. Sin embargo... Comencemos.
Primero, el campo de la cultura. Escudados en este 'progreso', muchas personas (cada vez más) han dejado de leer: si queremos saber algo, está en Internet. Con lo cual tenemos un gran número de personas totalmente incultas, con poca o ninguna capacidad crítica.
Pero esto no solo ocurre en este campo, también en otro, mucho más importante: en el de las creencias. Es conocidísimo el apelativo que se da a los creyentes, concretamente a los católicos: retrógrados. Esto es, anclados en tradiciones antiguas, ajenas al progreso.  A mí me gustaría lanzar una pregunta: ¿qué es más antiguo (y, por tanto, más retrógrado) el cristianismo o el paganismo? Porque, me gustaría hacer notar, no existe ningún ateo en el mundo, y difícilmente podrá existir. Como dice Dylan, 'debes servir a alguien'. Es decir, todos tienen un dios, aunque le cambien el nombre: uno mismo, el placer, el dinero, la fama...  Es este un paganismo moderno, que por moderno no deja de ser pagano, es decir, existente desde hace muchos milenios.
Por tanto, ¿qué progreso es este? Nos ha hecho volver a la incultura y el paganismo de tiempos remotísimos. Algo no debe de andar bien, ¿no?

martes, 9 de abril de 2013

Bailar un vals con el océano.


Hace poco tuve la gran suerte de poder leer una novelita, concebida como guión para una película, titulada 'Novecento. La leyenda del pianista en el océano'.
Debo decir que había visto la película, pero que el libro es mucho mejor. Nuevamente, como ocurre con tantos ejemplos (El Señor de los Anillos, Harry Potter...) la versión escrita arroja más detalles, y te permite imaginar con libertad, libertad que cercena la película: Harry Potter ya no fue el mismo para mí después de ver la película que cuando solo había leído el libro.
Al margen de este inciso, he disfrutado locamente con algunos pasajes de la novela. Es arte en estado puro, imprevisible, deliciosa. Se lee rápidamente (no llega a las 90 páginas) y cuenta la historia de un niño nacido en un barco, el Virginian, que se dedica a tocar el piano en el mismo barco, sin bajarse de él, hasta su muerte. Su nombre es Danny Boodman T.D. Novecento, y es el mejor pianista. El mejor. 
La historia no está desprovista de encanto, y narrada de forma peculiar, cercana. Es simplemente, maravillosa. El fragmento del libro que más me ha gustado es el siguiente. Pongo también su versión cinematográfica, que es a su vez entretenida, y cuando tenga el libro en mi poder copiaré la versión escrita. El narrador de la historia define lo que vais a ver como 'bailar un vals con el océano'. Sublime.

El mejor poema del siglo

Terminé hace poco "Antología de la nueva poesía española" de José Luis Cano. Es una recopilación de poemas de autores del si...