Ayer, 29 de marzo, en Valencia y en España, la izquierda se manifestó contra la reforma laboral del Gobierno español. Puede que esté generalizando y a la huelga también fuese gente de derechas, de centro, o de arriba, pero bueno, pido perdón por si alguien se ofende con esta afirmación. Lo primero, ¿contra qué se manifestaban? Pues tonto, ¿dónde vives? Contra la reforma laboral de Rajoy. Y yo, ¿qué opino de dicha reforma? Bueno, con mis escasos conocimientos de economía me atrevo a afirmar que las medidas que se adoptarán serán eficaces, y sacarán a este país, a largo plazo, de la crisis en la que está inmerso. Lo que no se puede pedir es que, en un mes, de repente estemos como Francia, o Alemania, solo un tonto pediría eso. Los primeros resultados económicos se verán, más o menos, dentro de un año. Para que haya recuperación y crecimiento... espérate sentado.
En la misma línea, y echando la vista atrás, nos daremos cuenta de que estamos inmersos en la mayor crisis desde hace décadas, y que el gobierno que ostentaba el poder hace un año fue incapaz de tomar medidas que frenasen o suavizasen el derrumbe de la economía española, o directamente las medidas que tomó la hicieron derrumbarse más. Así que por todo lo expuesto me veo inclinado a decir que la reforma laboral es necesaria.
Siguiendo la dirección que muchos veréis que voy tomando, fijémonos en las medidas. Es conocido que habrá despidos, y que aumentará el paro, y que habrá más pobreza, y que hay derechos del trabajador y de la persona que no serán respetados con dichas reformas, por lo que pienso que la reforma es injusta.
Bueno, 2 a 1. La huelga de ayer, pienso, tenía motivos para darse, pero no por razones de economía, sino de derechos y de justicia, pues es el pueblo el más perjudicado, cuando no debería ser así.
Sinceramente, yo no acudí, sino que me acudieron, pues fui usuario del metro a la hora en la que se daba la manifestación, cosa que no me acabó de sentar muy bien.
También quiero expresar mi descontento para con los sindicatos. Estamos ante unas instituciones cuyos líderes cobran de las arcas del Estado una barbaridad, y aún son capaces de manifestarse pidiendo más retribución, y, por si fuera poco, son el brazo de cierto partido político de izquierdas, y, si no, ¿por qué en toda la anterior legislatura hubo una única huelga y en tres meses de esta ya llevamos el mismo número? ¿Pu' qué?
Decir que me ha hecho gracia las declaraciones de uno de los líderes sindicales ayer, pues ''amenazaban'' al Gobierno, dándoles hasta el 1 de mayo para negociar la reforma laboral. Lo siento, pero contra una mayoría absoluta no se puede luchar, al menos no en España.
Con nada más que decirle al mundo. Feliz Semana Santa.


